El ser humano necesita trabajar para poder proveer sus necesidades y las necesidades de aquellos que dependen de el; esto es un hecho. Dedicamos años de tiempo y esfuerzo preparandonos para poder convertirnos en profesionales destacados, capaces de brindar el mejor servicio que podamos y dar lo mejor de nosotros en cualquier area en la que trabajemos.
Pero muchas veces olvidamos que el trabajo es solo un medio, una forma de conseguir aquellas cosas que nos hacen falta y, si no tenemos cuidado, nuestras prioridades se pueden invertir y podemos terminar olvidandonos de aquellas cosas que son verdaderamente importantes.
Ojo: con esto no digo que no debemos esforzarnos en hacer lo mejor que podamos desde un punto de vista profesional.
Lo que trato de decir es que, existe una gran diferencia entre ser trabajador y ser adicto al trabajo.
Ser trabajador es una virtud, pero serlo en exceso y tener un elevado compromiso con la empresa puede dar lugar a la adicción al trabajo y por tanto, a un riesgo psicosocial. Para los adictos el valor del trabajo es superior a las relaciones con compañeros, amigos y familiares. Esta obsesión por asumir más y más tareas, genera conflictos entre los trabajadores y en la organización (Del Libano y otros, 2006).
Una particularidad de la adicción al trabajo que la diferencia de otras adicciones es que se alaba y recompensa a la gente por trabajar en exceso, esto casi nunca sucede con otras adicciones (Fassel, 2000).
La adicción al trabajo que apareció en 1968, cuando un profesor americano de religión, Oates, lo utilizó para referirse a su propio trabajo y lo comparó con el alcoholismo. Más tarde, Oates definió workaholism como una necesidad excesiva e incontrolable de trabajar incesantemente, que afecta a la salud, a la felicidad y a las relaciones de la persona.
La adicción al trabajo se compone de diversas dimensiones (Flowers y Robinson, 2002) como:
Tendencias compulsivas relacionadas con el trabajo duro y con dificultades para relajarse después de trabajar.
Necesidad de tener el control, ya que el trabajador se siente incómodo cuando tiene que esperar o cuando las cosas no se hacen a su manera y escapan a su control.
Comunicación relación interpersonal deficiente, es más importante lo que hace el propio trabajador que las relaciones con los demás.
Incapacidad para delegar tareas entre los subordinados y a trabajar en equipo.
Autovaloración centrada en el trabajo, ya que se da mayor valor a los resultados del trabajo realizado, que al proceso mediante el cual se han conseguido esos resultados.
Informacion obtenida: http://www.psicologia-online.com/ebooks/riesgos/capitulo6_1.shtml
Si quieres saber mas sobre la adiccion al trabajo, te dejo esta presentacion:
Hola chicos, les recomiendo que le borren el formato a este texto. Y luego apliquen un tipo y color de letra que les convenga, de acuerdo a los colores de su plantilla.
ResponderBorrarMe encantó como va quedando todo. Adelante!
Muy interesante!! gracias por compartir..
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